Los terrenos… ¿Son una buena inversión?
El retorno de inversión de los terrenos suele ser alto, más aún si tienes paciencia y sabes esperar por el mejor momento para vender. Se dice que la tasa de retorno de inversión de un terreno en una zona en crecimiento puede ser entre un 15% a un 20% anual.Aún en estos momentos en que las inversiones en bienes raíces están sufriendo tantos cambios, y que quizás ya no exista esa sed por adquirir terrenos para seguir construyendo tan monstruosamente como en los últimos años, cuando adquieres una tierra, te puedes dar el lujo de seguirla manteniendo, hasta que los momentos de crisis pasen y esperar a venderla en la oportunidad ideal, ya que los costos de mantenimiento son bastante bajos.
Este tipo de inversión es apropiada para aquellas personas que: desean que su inversión se revalorice en un tiempo relativamente corto, quieren diversificar su portafolio de inversiones, no les gusta asumir muchos riesgos, no tienen grandes sumas de dinero para invertir en una propiedad generadora de ingresos (income producing) y no necesitan flujo de caja inmediato.
Como propietario de un terreno tienes la opción de rentarlo, venderlo, construir en él, o hacer lo que creas necesario siempre que cumplas con las leyes locales y la zonificación. Igual cuentas con la ventaja de poder negociar el precio con un posible comprador, dependiendo de su motivación; o simplemente colocar el precio y esperar al comprador dispuesto a pagarlo.
Ventajas, desventajas y cómo adquirir un terreno
La inversión en un terreno incluye estas ventajas: Inversión inicial baja, bajo riesgo, baja liquidez, alto retorno de inversión, puedes controlar el precio, requiere poco tiempo para su cuidado, no es una propiedad que pueda sufrir daños (o te la roben…), es fácil de mantener y de negociar.
Algunos problemas que se pueden presentar con estas inversiones pueden ser: lentas para liquidar, más complicadas para alquilar, pueden ser usadas como anzuelo para algunos fraudes hipotecarios, por lo que necesitas estar atento ante cualquier oferta
Ya sea que desees adquirir un terreno como una inversión a largo plazo, como la futura tierra para tu construir tu casa principal o de vacaciones, busca que esté acorde con tus necesidades. Para localizar el lote que más te convenga, te sugerimos estos pasos:
1 Contacta a un agente de bines raíces. Nada mejor que las herramientas que ofrece el sistema de MLS para búsqueda de propiedades, la experiencia y el profesionalismo de un agente de bienes raíces para encontrar el terreno adecuado para ti. Te facilitará conseguir el terreno, evaluar que el precio sea el correcto, preparar la oferta y negociar con el vendedor o su agente. Considera que el costo del terreno debería representar solo entre un 20% y un 30% del costo total de casa, en caso de que la adquisición sea con el propósito de construir tu hogar.
2 Revisa los anuncios clasificados y la Internet. Esta es una excelente manera de conseguir buenas oportunidades, incluso si ya tienes a un agente de bienes raíces trabajando para ti, esta búsqueda puede ayudarlos a ambos. Para constructores y propietarios, las secciones de clasificados en los periódicos suelen ser una buena herramienta de promoción y venta. También la Internet es una excelente herramienta de búsqueda.
3 Maneja por las zonas de tu preferencia. Muchos dueños de terrenos se limitan solamente a colocar un aviso de venta sobre el mismo, por lo que sería bueno que manejaras con detenimiento por las zonas de tu preferencia para ver si descubres una oportunidad interesante.
Zonificación. Debes buscar información con las autoridades locales del condado, ciudad y el estado para determinar las ordenanzas de la zona, en especial si lo que quieres es construir tu vivienda sobre este terreno. Incluso averigua sobre los usos de la tierra que está alrededor, no sea que construyan algo que te pueda depreciar tu terreno en un futuro.
La elevación del terreno. Evalúa las condiciones del terreno, no sea una zona con alto riesgo de inundación o de sismos. Y de serlo, toma precauciones al construir.
Las Servidumbres. Es lo que en inglés se conoce como “easements” y que es el derecho de uso o acceso al terreno de otro propietario. Pudiera suceder que el acceso a tu terreno sea a través del terreno de al lado, para lo que necesitaría obtener una servidumbre y cerciorarte de que esté registrada. Asegúrate igualmente qué derechos tienen tus vecinos de atravesar tu terreno y que los límites estén bien marcados. La mejor manera de conocer todos esto es obteniendo un seguro de título que revela la servidumbre del terreno y los convenios de restricciones.
Los servicios. Asegúrate de que el terreno cuente con todas las condiciones para recibir los servicios básicos de agua, electricidad y gas.
El ambiente. Muchas veces no te das cuenta, hasta que vives allí, de que muy cerca hay una locación que emite malos olores (una industria o una planta de procesos, etc.), o que tienes una autopista o vía del tren cercano cuyo ruido es insoportable.
Los peligros naturales. Averigua con las autoridades locales de peligros naturales y si hay limitaciones que causen problemas con la tierra. También podrás determinar si es una zona protegida donde se prohíba construir, o si es una zona propensa a incendios, si el departamento de bomberos local está bien dotado para cuidar la zona.
